sábado, 15 de julio de 2017

De preces, Francisco de Paula y Juan Bautista

Desde hace un tiempo nos han llegado a las comunidades, supongo que desde Roma, unas invocaciones o preces para añadir a las que contiene el Breviario para Laudes y Vísperas; son invocaciones que tienen que ver preferentemente con nuestra vida y vocación específica. Sin embargo, quiero detenerme en una muy curiosa, cuyo enunciado primero es como sigue:
Tú que nos has propuesto a San Francisco de Paula como “otro Juan Bautista”...
Esta es una invocación atrevida, no tanto porque haga una lectura providencialista, que no digo yo que sea errónea, pero que tal vez el entrecomillado oficializa más allá de lo oficializable. Salvo que alguien me aporte la cita que lo desmienta (para eso está el espacio de comentarios y es una obra de misericordia enseñar al que no sabe), a mí este “otro Juan Bautista” literal me suena vagamente a expresión de Galuzzi (no tengo tiempo ni humor para revisar toda la producción del profesor y General Galuzzi, así que reconozco mi imprecisión).  Nadie discute el saber teológico y especialmente histórico de Galuzzi, pero cuando se pone a Dios como sujeto de una propuesta con expresiones entrecomilladas, uno espera, cuando menos, que ello tenga su origen en un documento algo más Magisterial. Un Papa coetáneo al Santo califica en una bula a Francisco de Paula como “alter Franciscus”, pero no encontramos que se le haya calificado como “otro Juan Bautista”; creo que hay que ir hasta Juan Pablo II para encontrar la expresión “nuevo Juan Bautista” y en un documento pontificio de escaso rango, una carta firmada por el Secretario de Estado Casaroli: “(Francesco di Paola) richiamó alla penitenza moltissime persone, tanto che l’Eremita di Paola venne definito dai coevi un «nuovo Giovanni Battista»...”
El tema del parangón entre Francisco de Paula y Juan Bautista ha sido especialmente grato, en su tratamiento, a Padre Giuseppe Fiorini Morosini.  La ha recalcado en base a dos declaraciones del Proceso de Tours para la canonización; un testigo afirmó haber oído de Padre Baltasar, confesor de Inocencio VIII, que ningún mortal había sido tan austero desde Juan Bautista; otro testigo afirmó algo equivalente como opinión propia (iudicio dicti deponentis). También se cita al único testigo del Proceso de Amiens, quien se refiere al rumor en boga de que Francisco de Paula fuese como  un “segundo” Juan Bautista. El “segundo” y el “otro” ya se parecen más, pero aun así hay cierta distancia de un rumor que circulaba en Paula a la propuesta de Dios. Otro argumento relevante para  Morosini en su comparación puede ser  la citación de Lc 3,8 (frutos dignos de penitencia), o sea predicación del Bautista,  en el capítulo VI de la Regla.  A lo largo del tiempo los mínimos habrían acentuado la semejanza, como es de ver en el Anónimo Francés de 1639 o en la vida de Toscano.  Si se quiere un ejemplo todavía más antiguo, se le puede hallar en una de las pinturas del convento de Beauregard...
Pero, para que no se me dé más fama de negativo, vamos a una aportación positiva. Démosle un poco más de artillería a Morosini, quien sin duda lo agradecerá. La vida del Anónimo discípulo contemporáneo publicada por Padre Lusito ha contribuido grandemente a la difusión de tal texto en las últimas cinco décadas. Pero hoy se requiere una edición crítica (y hasta me atrevo a decir una traducción) más rigurosa. Cuando en el epílogo final se refiere al conjunto de virtudes morales, cardinales y teologales y se coloca al Santo de Paula en el conjunto de la diversidad santoral encontramos en la edición citada esta comparación:
...et Anachoritis ut alter Elias, vel Sanctus Joannes Evangelista...
No he podido consultar el texto de Perrimezzi que parece ser utilizó Lusito. Pero, a poco que uno piense, enseguida viene la pregunta:  ¿San Juan Evangelista como anacoreta? Hummm, tal vez en Patmos, quién sabe, pero, por si acaso, vayamos a un manuscrito francés:


Ahhhhh, aclarado. Hombre, lo del manuscrito es pura petulancia, cualquier humilde lector podía haber hecho la comprobación con el mismo resultado en Acta Sanctorum Aprilis.

lunes, 8 de mayo de 2017

Envergadura de la santidad




El irreverente y homosexualista Roger Peyrefitte, en su “Las llaves de San Pedro”, pone en labios de un personaje estas palabras refiriéndose al jesuita Cappello:
«No hay en Roma taumaturgo más poderoso desde el padre Spolatini, de los franciscanos de San Francisco de la Ribera, cuya alma se elevó prematuramente hacia los astros. El Padre Pío, de los mínimos de San Andrés de los Zarzales, no le llega al tobillo. Veo por su acento que es usted extranjero, pero ha tenido que oír hablar de otro padre Pío, el capuchino de las Pullas, famoso en el mundo entero por sus estigmas, que se mantiene en el aire cuando dice misa y cura a tantos enfermos que han construido un hospital junto a su convento. Pues bien, ha dicho esto: “No comprendo por qué los romanos vienen a pedirme consejos, teniendo como tienen al padre Cappello”».

(Utilizo la primera traducción castellana, la de la Editorial Sudamericana de Buenos Aires, cuando estas obras no eran todavía publicables en España). Dejando aparte el afán de al-pie-de-la-letra del traductor, que nos emboca ese para mí insólito “San Andrés de los Zarzales” (nunca antes lo he oído, ni leído ni en autores actuales ni en los antiguos), el párrafo demuestra una vez más que el aparentemente “documentado” (al menos para sus admiradores y para los propagandistas LGTB) Peyrefitte se revela o deshonesto o bien indocumentado por lo que concierne al Padre Pío Dellepiane. Baste decir que si lo que pretendía era expresar la inferioridad del mínimo respecto al Padre Cappello, acaso acertada en lo referente a la espectacularidad taumatúrgica y de ningún modo en la profundidad espiritual, debería haber aducido otros testimonios, pero no precisamente el de Padre Pío de Pietrelcina, no sin mencionar aquella frase del santo capuchino citada por diversos fieles que lo visitaban: “Ma perché venite da me? Voi avete già P.Pio, che non è Delle...piane, ma delle vette!”. Ocurre lo de siempre, que nuestro Padre Pío de las cimas no ha contado, cosa frecuente entre los mínimos, del aparato propagandístico necesario, sino que la difusión de su figura se ha movido y se mueve en el ámbito llano de una discreción connatural. Baste decir que su principal biógrafo, el Padre Bellantonio, tituló su libro sobre Padre Pío “Una santità...in punta di piede” (Una santidad...de puntillas).

miércoles, 19 de abril de 2017

Religiosidad popular y belleza lírica

Puede afirmarse que en España hoy los himnos y cánticos devocionales a San Fancisco de Paula más populares son básicamente dos: de una parte, el "Oh San Francisco glorioso/ de Paula realce y honor"  compuesto por Lisbona-Manadé, que se canta especialmente en las iglesias actuales de los mínimos; de otra, los gozos tradicionales ("Sois lucero de humildad/ Francisco en Paula nacido/ mínimo de Dios querido/ nuevo sol de caridad") que se cantan preferentemente allí donde, a pesar de la ausencia de los religiosos, se ha conservado (por terciarios o hermandades) la devoción al Santo.

En Italia, pese a que se han compuesto nuevos himnos, como el que fue compuesto con ocasión del 5º Centenario de la muerte de San Francisco (aquí una muestra de utilización), "Al santo glorioso" sigue sin tener rival y continúa liderando la estima popular, lo que no impide que también pueda ser cantado más doctamente.
Aquí insertamos unos ejemplos:







lunes, 17 de abril de 2017

Marca comercial (humorada pascual)

Vamos a ver si sonreímos un poco. Hay que reconocer que los mínimos no cuidamos demasiado nuestra marca. O eso o hay gente que tiene muy mala baba. Piensen en Assassins Creed y la época de los Borja. Miren que había Órdenes religiosas en la época, pues nada, resulta que al eclesiástico más perverso (“fra Ristoro”) se le hace pertenecer a la Orden de los Mínimos, quedándonos sólo el consuelo de que también era templario:

Miren que el nombre de “Minimorum” podía ser utilizado por músicos luminosos. Pues nada, es justamente el nombre que han escogido unos chavales de heavy metal de Azerbaiján; no tengo nada contra ellos, ni contra su repertorio tétrico-deprimente (ideal si usted está pensando en pegarse un tiro con nocturnidad), pero se puede ser original dejando a los mínimos tranquilos:


Vayamos ahora a por el “Charitas”. Lástima que no registráramos en su día la marca, porque hay hoy día todo un merchandising que parece rentable: tazas, camisetas, etc. Ahí lo más chocante e inesperado es esto que se vende en Amazon de Alemania (tal vez sea un bonito regalo para una terciaria joven, vamos digo yo):

martes, 7 de marzo de 2017

El entusiasmo inicial, en verso


¿Quién no ha escrito alguna vez algún verso? También los mínimos lo han hecho. Y, entre ellos, por poner un  ejemplo injustmente olvidado, un religioso anónimo en los primeros tiempos de la Orden en España, el autor del Libro de la celestial jerarchia.
Pero hoy traemos aquí unos poquísimos versos del siglo XIX y no especialmente buenos. Pero que llevan la carga benevolente y agradable del entusiasmo inicial de un novicio en sus primer semestre. Su autor es fray Francisco Vinader, quien entró en la Orden en 1802 y desde 1820 fue varias veces Corrector del convento de Valls. Los dejó anotados en su libretita de "solfa para cantar llano":

Después de seis meses continuos
que el mínimo hábito he guardado
siempre alegre y tranquille
provándome mucho el pescado.
De aquella que dicen
que es grande resignación
aunque más estrecha fuesse
la abrasaría del íntimo en mi corazón.
Manifiestamente mejorables, pero ¿a qué son simpáticos?

sábado, 28 de enero de 2017

La santa ingenuidad de la Madre Chaugy


Era el año del Señor de 1655 y el mínimo André de Chaugy llevaba adelante en Roma la causa que habría de conducir a los altares a Francisco de Sales. En una de sus cartas tuvo que desengañar a su hermana Francisca Magdalena, priora de Annecy y antigua secretaria de la Madre Chantal. Ella había sugerido (¡santa inocencia!) que, dada la vinculación y el afecto que el Papa reinante (Alejandro VII) había demostrado en el pasado hacia la Orden de la Visitación y la veneración personal que tenía a Francisco de Sales, se le podría solicitar que corriera con los gastos del proceso de canonización, alegando la pobreza de las salesas.
El Padre André tuvo que hacerle ver que, de una parte, el Papa no podía ser a un tiempo, juez, abogado y bienhechor; por otra, favorecer a una Orden en partiular y no a otras con las que tenía también afecto y simpatía (se refiere como ejemplo curioso a las Anunciadas fundadas por María Vittoria Fornari de Stratta, madre de tres mínimos) sería un agravio para éstas, a la par que, con tal precedente, le lloverían innumerables e inasumibles peticiones de este tipo.
Así que habria que seguir pidiendo y recogiendo limosnas para el proceso. El mínimo Chaugy no deja de hacer una observación curiosa:

"Ceux qui ne veulent pas ouvrir leur bourse, devraient aussi fermer leur bouche; s'ils ne veulent point de part à la peine, ils ne n'auront point a la couronne."

jueves, 29 de diciembre de 2016

Un mínimo anónimo sobre la guerra de Sucesión


El manuscrito que he visto son algunos folios escritos de la misma mano con "Notas" diversas que contienen noticias generales y otras relativas a los mínimos de Cataluña; entre las primeras, indicaciones sobre funerales que se habían hecho por los reyes fallecidos; entre las segundas, temas tan peculiares como, por ejemplo, cuándo los coristas del convento de San Francisco de Paula de Barcelona comenzaron a comer pan blanco o bajo qué Corrector Provincial cesó el abuso de que los Ex-Provinciales se hicieran servir la comida en su celda y no bajaran al refectorio como el resto de los frailes. Calculo que las Notas se redactaron en el año 1801.
Lo que transcribo es la visión que unos cien años después tenía un mínimo catalán de los avatares de la guerra de Sucesión en Barcelona. Históricamente es flojo, pero no deja de ser curiosa la consideración del declive de la propia condición étnica expresado en las líneas finales:

Que a 1 de 9bre de 1700 murió su Magestad el Rey de España Carlos 2. Esta noticia se supo en Barcelona el día 8 de dicho mes, qual noticia fúnebre causó por toda la ciudad mucho desconsuelo y tristesa por ver perdido un Padre tan santo y tan bueno, como así todos los vasallos lo avían exprimentado. Era muy afecto a los Catalanes por su valor y religiosidad. Hisiéronse por dicho Monarca los funerales acostumbrados.
En esta crítica ocasión tuviéronse grandes Juntas de Ciudad, Diputación y Brazos del modo y como se avían de regir y governar, porque el Sr. Virrey quería que inmediatamente lo jurassen; resolvieron responderle que tuviesse paciencia y procehiesse su tiempo que yaya (sic).
Dicho Virrey era el Sr. Príncipe de Armestat Primo de la Reyna que era casada con Carlos 2 y no obstante se le tuvieron grandes atenciones a vista del parentesco de la Sra. Reyna y también por ser forastero, pero sobre todo no lo juraron que era su particular pretención.
En esa era de tiempo tuvo bastante que sufrir la Ciudad de Barcelona y toda la Provincia, menos la Ciudad entonces Villa de Cervera que eran Botiflers. Estaban en sus pretenciones de la Corona de España Felipe V y el Emperador de Alemania Leopoldo, tanto que este Príncipe hizo coronar en Viena por Rey de España a su hijo, el Archiduque de Austria con el nombre de Carlos 3. Moviéronse reñidas guerras. Compareció en Barcelona Carlos 3. Lo recibieron con amor y bisarría los Catalanes. Se celebraron Cortes en esta Ciudad. No quisieron los Castellanos jurarlo por Rey, lo juraron los Catalanes, ya vienen tropas alemanas, ya se arman Castellanos y Franceses contra Cathaluna, tanto que llegaron a poner sitio a la Ciudad de Barcelona los dos exércitos aliados, el de los Castellanos estava puesto desde la Cruz Cubierta emprendiendo todas aquellas llanuras hasta las faldas de la montaña de Monjuich; y el de los Franceses en las llanuras de la Puerta Nueva hasta el pie de la montaña de San Pedro Mártyr. Pensaban franceses y castellanos que con el poderío de sus dos gruesos exércitos lo mismo sería llegar delante Barcelona que bebérsela como quien bebe un huevo, pero tuvieron que masticar mucho la carne que querían comer. Empezóse el bombardeo y cañoneo; correspondía la Ciudad con mucho espíritu. Púsose un círculo de navíos en los mares de Barcelona, pero no impedían los socorros venían de las Islas Baleares, y como de tiempo estava provista la Ciudad, no les daba pena por entonces este bloqueo. Esperanzavan según intelligencia los cathalanes una esquadra de otra nación; esta faltó y lo que es peor desapareció de Barcelona con una treta imaginada el proclamado Rey Carlos 3. Se vieron solos los cathalanes y sin embargo tuvieron que emplear 13 meses los exércitos aliados para dar entender a los Cathalanes entregassen la Ciudad. Fue precisso, atendido un gran cúmulo de circunstancias, entregarse, pero se entregaron con pactos y condiciones de conservar vidas, honras y haciendas. Al principio todo se cumplió, pero después todo al contrario, y a más se nos impuso el Personal, y quitáronse las armas a todo catalán. El prodigio de valor de los cathalanes, aunque ya antiquíssimo, se vio entonces; ciudad entonces más pequeña que ahora, pocos hombres, pero eran más hombres que ahora, pocas mugeres, pero más varoniles que los varones de ahora. En fin se vio en pacífica posesión de la Corona Felipe V....